Proyecto de Ley Uruguay: Prevención del Bullying
- Silvana Giachero

- 8 nov
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Hacia una ley integral contra el bullying y el mobbing en Uruguay: del impulso pionero a los debates actuales

En Uruguay, el sufrimiento silencioso de quienes padecen bullying en las aulas y mobbing en los lugares de trabajo se traduce en ansiedad, depresión, estrés postraumático y rupturas profundas de proyectos de vida.
No es un problema menor ni un malentendido; es violencia psicológica sistemática. Por eso, la discusión sobre una ley integral que prevenga, proteja y sancione estas conductas es mucho más que técnica: es una respuesta de justicia para las víctimas. En Metodo Vero sumamos voz y evidencia a este camino, con foco en la trayectoria de una precursora, la psicóloga forense Silvana Giachero, y en los hitos recientes del debate legislativo.
Una precursora que “hizo visible lo invisible”
Desde 2006, Silvana Giachero impulsó la visibilización del acoso psicológico en Uruguay: investigación, clínica especializada, peritajes, congresos internacionales (2013) y un trabajo constante de divulgación. Su tesis central es clara y vigente: el mobbing y el bullying son procesos repetidos, con intencionalidad, sostenidos por asimetrías y complicidades; no se resuelven “mediando” entre partes, sino protegiendo a la víctima, desactivando la red de hostigamiento y ofreciendo tratamiento basado en evidencia (incluido EMDR) para el TEPT.
En ausencia de una ley específica, Giachero insistió en usar el marco constitucional y la doctrina para tutelar derechos fundamentales vulnerados, a la vez que empujó propuestas de regulación y protocolos operativos.
La evolución del proyecto de ley: tres momentos clave
Primeras iniciativas y vacío normativo (2010–2021): Durante años, el país avanzó con normas parciales (por ejemplo, acoso sexual laboral) y políticas de convivencia en educación, pero sin una tipificación clara del mobbing ni un sistema integral de prevención y respuesta. En el plano judicial, las sentencias por acoso psicológico fueron excepcionales y la prueba compleja, lo que reforzó la necesidad de una regulación específica.
Borradores y propuestas técnicas (2021–2022): Se discutieron textos con enfoque de OIT: prevención, protección, sanción y reparación. El énfasis estuvo en protocolos obligatorios, capacitación, canales seguros de denuncia, medidas cautelares que no penalicen a la víctima (p. ej., traslados protectores), y en reconocer el daño psíquico como reparable. Para el trabajo, se propuso incorporar definiciones operativas de acoso psicológico laboral y responsabilidades de empleadores y jerarquías; para educación, clarificar deberes de los centros y circuitos de intervención temprana.
Impulso reciente en educación: Plan Nacional y definición amplia (2025). En la Semana Nacional de Prevención del Acoso Estudiantil, se presentó un proyecto con eje en un Plan Nacional de Prevención del Bullying y el ciberbullying, bajo el Ministerio de Educación y Cultura: protocolos obligatorios en todos los centros, definición amplia del acoso presencial y digital, participación activa de las familias y articulación interinstitucional. El clima político mostró apertura multibancada a discutir el articulado, señal relevante para que la prevención escolar gane cuerpo jurídico y operativo.
Por qué importa una ley integral
— Prevención: formación obligatoria, protocolos claros y detección temprana para cortar la espiral de hostigamiento.
— Protección: medidas cautelares efectivas que resguarden sin trasladar el costo a la víctima; acompañamiento psicológico especializado.— Sanción: tipificación del acoso psicológico y de sus complicidades, con procedimientos ágiles y sanciones proporcionales.
— Reparación: reconocimiento del daño psíquico y acceso a tratamientos validados (EMDR cuando corresponda), además de indemnizaciones.
La perspectiva de Giachero ante el diseño normativo
Giachero advierte que una ley útil debe:
— Distinguir conflicto legítimo de violencia psicológica: la clave es la reiteración, la intencionalidad y la asimetría de poder.
— Prever red de complicidades: agresores directos, cómplices y “veedores” pasivos que sostienen el hostigamiento.
— Garantizar peritajes y prueba adecuada: criterios técnico-forenses para acreditar daño y trazabilidad del proceso de acoso.
— Alinear el sistema: protocolos en educación y trabajo, con obligaciones definidas para instituciones, jerarquías y órganos de control.
El Día Internacional contra la Violencia y el Acoso Escolar
Cada primer jueves de noviembre, Uruguay se suma a la jornada mundial contra la violencia y el acoso escolar, incluido el ciberacoso.
En 2025 fue el 6 de noviembre fue la fecha que marcó nuevas acciones, campañas y compromisos públicos al presentar el proyecto de ley a traves del Diputado Lic. Matías Duque Barreto y redactado por Silvana Giachero. Visibilizar en esa semana no es un ritual: es un recordatorio anual de que detrás de cada caso hay una persona que hoy sufre humillaciones, aislamiento, rumores y castigos encubiertos. Llevar el debate legislativo a ese calendario ayuda a conectar la ley con la experiencia real de estudiantes, familias y docentes.
Lo que falta y cómo avanzar
— En educación: convertir el plan nacional en obligaciones verificables, con seguimiento, datos y apoyo a equipos que intervienen.
— En trabajo: tipificación de mobbing y ruta procesal clara; responsabilidad del empleador y medidas cautelares protectoras.
— En justicia y salud: acceso ágil a peritajes, protección de testigos y cobertura de tratamientos de salud mental vinculados al acoso.
— En cultura institucional: tolerancia cero a la complicidad; comunicación interna que desaliente el hostigamiento y promueva seguridad psicológica.
Un llamado desde las víctimas
Cada día sin una ley integral es un día más de daño. La normativa no es un fin en sí mismo: es la puerta a la prevención real, la protección efectiva y la reparación de quienes sufren. La perspectiva pionera de Silvana Giachero y los avances recientes en propuestas legislativas muestran que Uruguay tiene conocimiento, equipos y voluntad para dar el paso.
Que la ley llegue pronto y funcione en la práctica. Que nadie más tenga que elegir entre su salud y su futuro.
En Metodo Vero seguiremos acompañando, investigando y sumando evidencia para que el sufrimiento cotidiano de las víctimas deje de ser invisible y reciba, al fin, una respuesta justa.



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